miércoles, 6 de mayo de 2015

El niño con el pijama de rayas (Reseña)

Título: El niño con el pijama de rayas.
Autor/a: John Boyne.
Género: Drama, Realista...
Editorial: Salamandra.
nº de páginas: 217
Encuadernación: Tapa blanda con solapas.
Serie: Libro único.

Estimado lector, estimada lectora: Aunque el uso habitual de un texto como éste es describir las características de la obra, por una vez nos tomaremos la libertad de hacer una excepción a la norma establecida. No sólo porque el libro que tienes en tus manos es muy difícil de definir, sino porque estamos convencidos de que explicar su contenido estropearía la experiencia de la lectura. Creemos que es importante empezar esta novela sin saber de qué trata. No obstante, si decides embarcarte en la aventura, debes saber que acompañarás a un niño de nueve años, cuando se muda con su familia a una casa junto a una cerca. Cercas como ésa existen en muchos sitios del mundo, sólo deseamos que no te encuentres nunca con una. Por último, cabe aclarar que este libro no es sólo para adultos; también lo pueden leer, y sería recomendable que lo hicieran, niños a partir de los trece años de edad. (El editor)

El niño con el pijama de rayas relata una realidad vivida en 1943 desde los ojos de un niño de nueve años llamado Bruno que es el hijo de un militar alemán de alto rango. Su vida es sencilla y solo se preocupa de jugar, hacer amigos, pelearse con su hermana mayor y todo lo que podría preocupar a alguien de su edad.
Él vivía feliz en Berlín donde iba a la escuela y tenía tres mejores amigos con los que divertirse. Sin embargo, un día por motivos del trabajo de su padre tienen que mudarse a un nuevo hogar muy lejos. Ahí todo es frívolo y desolado. No hay mercados ni casas alrededor, ni niños corriendo por las calles, además de que la casa es más pequeña y desagradable. Todo eso disgusta a Bruno, quien desea con todas sus fuerzas volver su antigua casa. En ese lugar no hay nada, salvo una verja situada a unos metros donde residen miles de personas de todas las edades vistiendo con pijamas de rayas. Bruno no entiende que hace esa gente ahí.
Ya que él siempre deseó ser explorador y no puede resistir la curiosidad, acaba visitando más allá de las cuatro paredes donde vive.
Y entonces un día ve a Shmuel, un niño judío de su misma edad que vive al otro lado de la verja. Poco a poco lo va a ir conociendo y se va a convertir en alguien muy especial.
Empecé a leer el libro como lectura obligatoria en clase y estaba completamente emocionada porque de todas formas iba a leerlo tarde o temprano pues esta es una de las historias que jamás olvidas. En este libro te adentras en una realidad no muy lejana que aun hoy en día existen personas que recuerdan como si fuese ayer lo que tuvieron que vivir.
La inocencia de un niño que desconoce en que época está viviendo y sobre todo las enormes diferencias que se presentan entre dos niños que viven en condiciones completamente distintas pero que a pesar de ello tejen una amistad única. John Boyne te muestra de una forma maravillosa como era la sociedad en aquella época, con la deshumanidad, el racismo, la creencia de superioridad... e incontables palabras tan reales como la vida misma. ¿Qué hace tan especial este libro? Su historia, sin lugar a dudas.
Lo cierto es que puede ser leída no solo por adultos, si no por gente más joven y el efecto es el mismo: impotencia al saber que es real y que existió una desgracia y un sufrimiento así.

Me parece un enorme acierto lo de la sinopsis. Este libro es mejor ir descubriéndo poco a poco sin saber nada y me hubiera encantado leerlo así, pero por desgracia es tan conocido que ya sabía gran parte de la historia e incluso el final, no obstante, a pesar de eso me he metido en todos los momentos del libro.
Los dos niños son adorables, Bruno en muy pequeñas situaciones me ha irritado un poco (nada en comparación con su hermana) Aunque son comportamientos naturales y comprensibles a esas edades. Me encanta su curiosidad y amabilidad y como respeta a todas las personas sean como sean.
Shmuel me ha enamorado y es el personaje que más me ha gustado. A pesar de ser quien más sufre a lo largo del tiempo me ha transmitido esperanzas, pues en ningún momento negó las ideas que planteaba Bruno sobre salir de su situación, jugar y tener libertad. Sentía que tenía cierta madurez aunque no fuera completamente consciente de su situación sabía que era distinto y algo podía ocurrirle.
No quiero centrarme en más personajes pues aunque hay pocos lo que realmente me ha importado eran los pensamientos que tenía Bruno sobre las personas que veía y el enorme cariño mutuo que acabó teniendo con Shmuel, eso es lo más adorable del libro. Pues a pesar de ser dramático tiene momentos en los que te saca sonrisas de dulzura.

En conclusión: El niño con el pijama de rayas es una historia muy emotiva que se transmite con inocencia y se vive con profundidad. Es imposible que deje a alguien indiferente por su dulzura y realidad.