domingo, 17 de enero de 2016

Campos de Fresas (Reseña)

Título: Campos de fresas.
Autor/a: Jordi Sierra i Fabra.
Género: Drama, acción, realismo...
Editorial: SM. (lo he leído en digital.)
nº de páginas: 141
Encuadernación: tapa blanda con solapas.
Serie: Libro único.

Luciana, 18 años, está en coma por haber ingerido una pastilla de éxtasis. Mientras sus amigos se preguntan qué ha pasado, Eloy, el chico que la ama, busca desesperado al camello que le vendió la pastilla para tratar de salvarle la vida. Sólo analizando qué contenía la droga sabrán los médicos a qué se enfrentan.
Luciana se convierte en noticia de la prensa depredadora y en unas pocas horas a su alrededor todo se convulsiona: sus padres, su hermana pequeña, su mejor amiga, que es bulímica y la necesita para luchar contra su enfermedad, los médicos, la policía que persigue al camello y este que se enfrenta a su jefe...
Y mientras, Luciana lucha una partida de ajedrez con la muerte.

Esta ha sido una de mis lecturas del curso y como todas las lecturas obligatorias, iba con pocas expectativas porque rara vez me gustan... pero esta vez me he encontrado con una historia bastante entretenida y con una lección acerca de las drogas y sus efectos en los adolescentes.
Luciana, es una chica muy responsable y de buen corazón, pero en un desliz acaba dejándose llevar por la presión de su grupo de amigos y toma una pastilla que acababa de salir al mercado, así es como termina en coma en el hospital.
A partir de ese momento todos los conocidos, incluso la policía o la prensa, se movilizan, unos para descubrir quien fue el responsable de vender las drogas y otros para aprovecharse de la situación y crear polémica.

"Nada es real, no hay nada por lo que preocuparse. Campos de fresas para siempre."- John Lennon

El libro está narrado en tercera persona, a excepción de unos capítulos que son en primera persona, pero estos no son muy frecuentes. La acción transcurre en apenas un día. Los capítulos son extremadamente cortos, a penas ocupan más de dos o tres páginas, este aspecto hace que la lectura sea más amena y rápida, introduciéndote con gran facilidad en las acciones que se llevan a cabo. Además, el título de los capítulos es una partida de ajedrez, una metáfora que se descubre al leer el libro y que resulta muy original.
Pero la historia es bastante simple, carece de descripciones y se centra casi en su totalidad en los diálogos. Esto provocó que los escenarios o el aspecto de los personajes fuera nulo y dependiera completamente de mí.
El estilo igualmente es bastante simple, destinado a los adolescentes... lo que supone que no hay ninguna complicación en el entendimiento: las cosas son como son y así son escritas. El autor no se ha ido por las ramas.
Y para terminar con los aspectos principales del libro, el ritmo es rápido y no puedo negar que enganche sobretodo en los acontecimientos finales. Es cierto que no da lugar al aburrimiento y es una lectura que a penas te puede durar unas horas, es el libro que yo llamaría perfecto para un domingo en el que quieras leer algo ligero, sin analizarlo mucho y para terminarlo en el mismo día.

Ahora bien, los personajes son muy planos, todos ellos. Están ahí para realizar su función y poco más (por ejemplo está el típico policía lleno de clichés). En muchos me han fallado sus actitudes, como es el caso de Luciana con quien no logré tener una alta empatía, ya que si hubiera sido tan responsable como la describían... desde un primer momento no la hubiera ocurrido lo que la ocurrió. No pegaba su personalidad con lo ocurrido.
Pero en este campo de planchas, he podido destacar a dos personajes:
Eloy es el novio de Luciana y me ha llegado al corazón, pues era el único que movía un pie e intentaba buscar una solución. Su mayor preocupación era dormir y quedarse quieto esperando a que ocurriera lo que tuviera que ocurrir, si se quedaba quieto... se pondría a pensar y se llenaría de culpabilidad por no haber estado y haber detenido lo ocurrido. Sin lugar a dudas ha sido un personaje al que me hubiera gustado conocer más.
Loreto es la amiga bulímica de Luciana, dentro de sus propios problemas se preocupó por su amiga, y en mal estado fue a verla. Gracias a lo que la ocurrió a su amiga, empezó a dejar de ser egoísta consigo misma y así lograr dar el primer paso hacia su curación. He leído que una de las escenas duras, en las que está encerrada en el baño... no ha gustado a mucha gente y no entiendo el por qué, hay que concienciarse de que hay gente que vive así y si quieres ayudarlas, lo primero que debes saber hacer es soportar esos momentos duros en los que sufren solos y aceptarlos para luego dar el siguiente paso y poder ayudar a que lo superen.

Entonces como es obvio, los momentos en los que sentí más emoción fueron la conversación entre Luciana y Loreto, los sentimientos de Eloy y la escena de acción final. Con eso quiero decir que está bien, todo puede estar bien escrito, pero si no sientes emoción… el libro se queda en nada y aunque la enseñanza que pretende transmitir es correcta y debe ser trabajada, en cierto modo sentí que metieron a todos los adolescentes en el mismo saco y eso es completamente incorrecto.
El final queda muy abierto y hay muchas incógnitas que se quedan sin responder. Quizá si se hubieran resuelto, el libro hubiera acabado siendo otra cosa, algo más profundo y completo. Además muchas cosas para mí resultaron innecesarias... pero bueno, con un libro así no hay que ponerse muy estricta ^^'

Conclusión: Campos de fresas es un libro destinado a los adolescentes, en especial a alumnos de la ESO y lectores casuales. Si no lo analizas o no estás acostumbrado a leer, es un libro muy ameno y breve que no da lugar al aburrimiento y que con un poco de suerte puede introducirte en la lectura (como dijeron muchos de mis compañeros). Lo recomiendo en especial para ese público, pero si eres un lector con experiencia, este libro te puede dejar con un gran vacío y decepcionar, si te apetece... simplemente disfrútalo como lo que es.