lunes, 22 de agosto de 2016

Pulsaciones (Frases)

¡ALERTA SPOILERS! :)
 Es como cuando John Lennon tenía cinco años
 y su madre le contó que la felicidad era la llave de la vida.
 Después, cuando le preguntaron en el colegio
 qué quería ser de mayor, él respondió que "feliz".
 El profesor le dijo que no había entendido el ejercicio,
 y John le contestó que no entendía la vida.
Tuve que estar a punto de morir 
para darme cuenta de que la felicidad 
estaba en lo que tenía y no en lo que me faltaba... 
 ¿Crees que nuestra vida solo da un giro
 cuando nos pasa algo muy bueno o algo muy malo?
 No, ¡para nada!
 Nuestra vida cambia a cada segundo que pasa,
 incluso cuando no miramos y estamos despistados.
 Unas palabras duras o amables,
 una sonrisa inesperada, una elección
 que aparentemente no tiene repercusiones...

 Son esas decisiones, esos detalles del día a día,
 los que nos transforman a nosotros y a los que nos rodean.
 Y de ellos debemos sacar las fuerzas
 para no dejar de luchar
 y seguir siendo un poquito mejores.
 No te vengas abajo ahora.
 ¡Te lo prohíbo!
Esas cosas nos ayudan a evocar el pasado, 
pero los auténticos recuerdos ya forman parte de ti. 
Y aunque cada vez tengas que esforzarte un poco más 
para rescatarlos de la memoria, 
estoy seguro de que nunca llegarán a abandonarte. 
 Todas las voces se vuelven diferentes al escribir,
 aunque pongamos las mismas palabras
 que diríamos en alto.
 Es cierto que con los mensajes
 podemos meditar una respuesta,
 corregirnos, dejar frases a medias...
 Pero, aunque no sea nuestra voz,
 me gusta pensar que en el fondo sí que somos
 las palabras que escribimos,
 por mucho que nos editemos a nosotros mismos
 cuando sea necesario o nos dejemos llevar
 por la alegría o la rabia del momento...
 Además, siento que de esta forma
 podemos llegar a decirnos cosas
 que quizá no nos atreveríamos a revelar
 si nos miráramos a los ojos.
¿Acaso no valen más las palabras que decimos 
o que guardamos cuando estamos tristes 
que la sonrisa que nos obligamos a esbozar para los demás? 
Sé que puede sonar ridículo, 
pero te estoy mostrando mi parte más real. 
 No hay esa chispa entre nosotros...
 ¿Sabes a lo que me refiero?
 Ese calambrazo que sientes
 cuando miras a alguien que te vuelve loco.
 Ese flash que nos descubre en cualquier historia
 que los protas van a acabar juntos...
 Simplemente, no surgió.
 Y es algo que no se puede forzar.
Y aunque no haya escuchado su voz, sí. 
Aunque ni siquiera sepa cómo son sus ojos o su sonrisa, 
o si gesticula mucho al hablar, 
o si tiene los hombros anchos o es un enclenque. 
Me he dado cuenta de que me da igual. 
Y me da igual porque nunca me había sentido tan bien 
como me siento cuando hablo con él. 
¿Tiene sentido que necesite algo que no sabía que necesitaba 
de alguien a quien en realidad no conozco? 
 "Un hombre cuenta sus historias tantas veces
 que al final él mismo se convierte en esas historias.
 Siguen viviendo cuando él ya no está.
 De esta forma, el hombre se hace inmortal".
La actriz británica Margaret Lee 
decía que la felicidad no es un estado 
al que hay que llegar, 
sino una actitud con la que viajar. 
Y yo estoy de acuerdo con ella, 
aunque a veces el propio viaje 
nos parezca más un castigo que otra cosa... 
  
Pero bueno, ese es nuestro sino, al fin y al cabo: 
viajar y construir nuestras propias historias 
para luego recontarlas con otras palabras 
y otros protagonistas. 
 Las historias que surgen de las palabras
 son siempre las mejores.
En ese caso, esperaré a que recuerdes... 
o a que te conformes con el olvido. 
 En esta vida solo hay un plan posible:
 dejarse llevar.
Buda dice... 
<<Avanzando estos tres pasos, llegarás más cerca de los dioses. 
Primero: habla con verdad. 
Segundo: no te dejes dominar por la cólera. 
Tercero: da, aunque tengas muy poco que dar.>> 
 Me desperté de madrugada.
 No recuerdo nada de lo que estaba soñando,
 ni si visité el cielo o el infierno.
 Simplemente, de pronto volví a ser consciente de mi cuerpo,
 de las sábanas arrugadas bajo mi espalda,
 de mi cabeza apoyada en una almohada demasiado dura.
 Y entonces abrí los ojos
 y solo vi oscuridad.
 Pensé que todavía estaba dormida
 y que nunca saldría de aquel sueño dentro de otro,
 dentro de otro y dentro de otro...
No me preguntes por qué, pero lo supe. 
Quizá fue la manera en la que me acariciaban la cara 
o sus miradas agotadas, felices y... reales. 
O tal vez solo fue el aroma que sentí 
y el hecho de que, 
por primera vez en muchísimo tiempo, 
lo relacioné con mi madre. 
 Creo que era su ilusión por aprender
 lo que más me fascinaba de él.
 Era como si nunca tuviera suficiente.
 Como si el mundo fuera a terminarse
 y él quisiera saberlo todo,
 descubrirlo todo...
 
 Incluso a mí...
 
 Me daban ganas
 de ser un poco mejor cada día...
 Por él, para él...
 Y por eso no comprendo
 qué ha podido pasar.
Aunque yo preferiría mil veces 
quedar con el chico del otro lado de la pantalla... 
Pero creo que está prohibido. 
Los fantasmas no deberían interferir 
en el mundo de los vivos, 
¿no? 
 Sé que no puedo competir con los vivos,
 pero si tú también me olvidas,
 lo poco que queda de mí desaparecerá para siempre...
Pero también tengo miedo 
Miedo a despertarme un día y descubrir 
que todo es una broma, una mentira, una fantasía. 
Miedo a que de verdad estés muerto 
y a seguir echándote de menos para siempre, 
reviviendo cada segundo que pasamos juntos, 
para acabar dándome cuenta 
de que estoy enamorada de una ilusión. 
 Y aunque me dieran la oportunidad,
 te conocería una y mil veces.
 Aunque cada una de ellas
 tuviera que perderte...
Antes me has dicho que tienes miedo, 
pero no te puedes imaginar 
lo que siento yo cada mañana 
cuando abro los ojos y descubro que sigo aquí. 
Atrapado por los recuerdos, 
aterrorizado por el presente 
y por el futuro que me espera... 
 Sea lo que sea lo que te pasa,
 quiero ayudarte.
 Y formar nuevos recuerdos a tu lado
 y pasar las horas muertas
 imaginando qué te diré al día siguiente.
 No quiero vivir con el miedo
 de que te esfumes algún día.
 Quiero que me dejes quererte...
Porque la vida no tendría ningún sentido 
si dejáramos de perseguir imposibles. 
Y ahora mismo 
tú eres el único imposible que me importa. 
 <<Soñamos con un nuevo día
 cuando el nuevo día no llega.
 Soñamos con una batalla
 cuando ya estamos luchando>>.
Sé que si me olvido de todo ahora, 
tal vez avance más deprisa 
hacia el futuro. 
Pero por otro lado... 
jamás dejaré de mirar con tristeza 
al pasado. 
 Dicen que no hay promesas
 que valgan más que las que nos hacemos
 a nosotros mismos.
Tienes razón, 
Jamás unos pocos metros 
me habían parecido una distancia tan infinita. 
Bastará una señal tuya 
para que vuelen el espacio y el tiempo. 
 Pues ya es tarde.
 Porque yo también te quiero.
 Si he llegado hasta aquí,
 si he movido cielo y tierra para encontrarte,
 si te he aceptado como fantasma,
 si me he vuelto a enamorar de ti
 en una pantalla de 5x9...
 ¿Cómo no iba a ser capaz de amarte
 -----?