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lunes, 1 de agosto de 2016

La mecánica del corazón (Frases 3/3)


Los reflejos plateados dan la impresión de que el cielo y sus estrellas acaban de caer en la bañera. Es maravilloso y sus estrellas acaban de caer en la bañera. Es maravilloso ese grifo ordinario que esparce blandas estrellas en el silencio de la noche.

La angustia teje una tela de araña en mi garganta, mi voz está atrapada en la trampa. Me gustaría parecer fuerte, pero me derrumbo por todas partes.
Intento reavivar la mecánica de mi corazón, pero no importa, me hundo en las brumas sombrías de mis recuerdos.

Tiene los ojos como platos de ira, pero lo más difícil de soportar es la tristeza que los rodea.

Durante el camino, el miedo y la duda rivalizan con el deseo. Jamás hubiera creído que es tan complicado mantener a nuestro lado a la persona que más queremos y deseamos en el mundo.
No voy a dejar escapar el tren mágico al que me he subido en los últimos meses, aquel en cuya locomotora crepita con fuerza mi pasión. A partir de esta misma noche estoy dispuesto a cambiarlo todo, a aceptarlo todo, con tal de que ella me ame.

Pronuncio palabras terribles, palabras solemnes de las que puedo arrepentirme.
Siento como los lazos que nos unían se rompen uno a uno. Hundo nuestro barco a golpes de frases cortantes; debo detener esta máquina de escupir resentimiento.

Y sin embargo he puesto mi vida en tus manos, porque, más allá del sueño, me has dado una dosis de amor tan fuerte que me he sentido capaz de enfrentarlo todo por ti.

Ciertas personas creen que cuando llega la hora de morir vemos una luz blanca cegadora y muy intensa. Sin embargo, yo no veo más que sombras. Sombras gigantes hasta donde alcanza mi vista y también veo una tormenta de copos negros. Una nieve negra que recubre progresivamente mis manos, luego mis brazos separados. Parece que nazcan rosas rojas, hasta tal punto que la sangre perfora el suelo polvoriento. Luego las rosas se borran, y mi cuerpo entero desaparece también. Estoy a la vez relajado y nervioso, como si me preparara para un largo viaje en avión.

Sin embargo, me creía capaz de todo por ella, de pulverizar copos de la luna para cubrir de brillo sus párpados, de no dormir nunca más hasta los trinos de los pájaros que bostezan a las cinco de la mañana, de atravesar la tierra para reunirme con ella al otro lado del mundo... ¿ Y cuál ha sido el resultado?

Estoy harto de tener que repararme, quisiera algo lo bastante sólido para soportar las emociones fuertes, como todo el mundo.

-No volverás a ser como antes, ¿lo sabes?
+Eso es exactamente lo que quiero.

-Sí, todos tenemos la sensación de que vamos a morir cuando nos separamos de una persona amada.

Pretendías mostrarle cuanto sufrías, y, al mismo tiempo, cuánto la amabas.

Cuanto más me repito la palabra <<imposible>>, más claro resuena la palabra <<posible>> en mi cabeza.

De nada estoy tan seguro, salvo de lo más importante: todavía la amo. La sola idea de su ausencia reanima mis náuseas de brasa. Nada más tiene sentido si no intento encontrarla.

¡Cállate, corazón mío! Ella no me reconoce. ¡Cállate, corazón mío! Nadie me reconoce. A mi mismo me cuesta reconocerme.

Las volutas de su perfume me son tan familiares como una vieja sábana llena de sueños.

<<Sé que nos peleamos por culpa de Joe y de los celos, que arrojé mi corazón a la basura a fuerza de amarte, pero que quiero volver a empezar porque te amo por encima de todo.>>

Soy consciente de que estoy manipulando la realidad de nuevo, pero encuentro tanto placer en mordisquear las pocas migajas de su presencia al abrigo de mi nueva identidad que la idea de terminar con eso me retuerce el estómago.

-¿La amaba demasiado?
+¡Nunca se ama demasiado!

<<Nunca volverás a ser el que eras>>. Los lamentos y los remordimientos se amontonan al borde de un abismo tormentoso.

martes, 29 de marzo de 2016

La mecánica del corazón (Frases 2/3)

- ¿Acaso puedo remontar el curso del tiempo cambiando el sentido del movimiento de mis agujas?
+ No, forzarás los engranajes y te dolerá horrores. Pero no tendrá ningún efecto. No podemos volver jamás sobre nuestros actos pasados, ni siquiera con un reloj en el corazón.

Cuando tengo mucho miedo, noto que la mecánica de mi corazón patina hasta tal punto que parezco una locomotora de vapor en el momento en que sus ruedas chirrían en una curva. Viajo sobre los raíles de mi propio miedo. ¿De qué tengo miedo? De ti, en fin, de mi sin ti.

Cuanto más tiempo paso en este tren más me asusta su potencia: es una máquina con una gran fuerza, con un corazón tan desatado como el mío. Debe de estar terriblemente enamorado de la locomotora que lo hace avanzar. A menos que, como yo, sufra la melancolía de lo que va dejando atrás.

- Si tienes miedo de hacerte daño, aumentarás las probabilidades de que eso mismo suceda. Si te pasas la vida procurando no romperte nada, te aburrirás terriblemente...

El único truco, como dices, que te permitirá seducir a la mujer de tus sueños, es justamente tu corazón.

Creeríase que mi reloj es un imán de corazones rotos.

Yo, que vivo con un reloj en el corazón, ya no miro la hora. La lluvia nos ha sorprendido tantas veces que me pregunto si no habremos encogido. Pero nada puede detenernos. Y nos sentimos más vivos que nunca.

Un viento cálido penetra en mi interior y transforma las agujas de mi reloj en aspas del molino. Un molino que muele los granos del sueño para convertirlos en realidad.

Jamás muestres tus dudas ni tu miedo. En tu mano tienes una carta maestra, tu corazón. Crees que es una debilidad, pero si tomas la opción de asumir esa fragilidad, este reloj-corazón te convertirá en alguien especial.

Es más fácil arreglar un reloj cuando no hay nada vivo dentro.

Me siento como un polluelo con vértigo en su primer día de vuelo. El nido mullido de la imaginación se esconde, voy a tener que lanzarme al vació.

¿Cuántos millones de segundos habrán huido desde el aniversario de mis diez años? ¿Cuántos millones de veces habré soñado con este momento?

Tengo que hacer cola como todo el mundo, aunque no pida un autógrafo, sino la luna. Ella y yo acurrucados en su media luna.

Es cierto, soy una especie de discapacitado del gran amor, y se supone que mi corazón postizo no es capaz de aguantar el terremoto emocional que siento cuando la veo, pero, qué le voy a hacer, late por usted.

A medianoche detrás del tren fantasma, póngase las gafas para no tropezarse con la luna y espéreme.

No puedo evitar fijarme en el movimiento untuoso de sus labios. Percibo que ella lo advierte. Los silencios entre las palabras se espacian, los ruidos producidos por mi reloj empiezan a atraer sus oídos.

-Poco importa si haces reír o llorar mientras produzcas una emoción, ¿no?

Nuestras bocas se aproximan. El tiempo se ralentiza, en los relevos más melodiosos del mundo. Se mezclan, delicada e intensamente. Su lengua me transmite sabores y miles de impresiones, pero la mejor es que su lengua sabe a fresa.

Ya no puedo estar sin su presencia; el olor de su piel, el sonido de su voz, sus pequeñas maneras de representar a la muchacha más fuerte y la más frágil del mundo. Ver sin ver de verdad y, sobre todo, sin hacerse notar.

-No quiero meterla en una jaula, solo querría darle un poco más de confianza en sí misma. Y en cuanto ella se encierra, me quedo completamente vacío.

No me molesta tener que aguantar los rumores si con eso puedo besarla durante más tiempo.

El azúcar de las pequeñas notas que ella me esconde en los bolsillos es sabroso, y con gusto las deslizaría por debajo de mi lengua. La aguja de sus tacones, que marca el tempo de su alejamiento, reaviva mis insomnios.

Bloquearé mis agujas para detener el tiempo. Pondré el mundo en marcha de nuevo solo si ella me lo pide.

-No quiero que te guste <<eso de mí>>, quiero que me quieras <<a mí entero>>.

Me convierto en el astrónomo de su piel, hundo mi nariz en sus estrellas. La acaricio con todas mis fuerzas y ella hace flor para mí con todas sus caricias. Sus manos, emanan una dulce electricidad.
Te voy a dar la llave de mi corazón. No podrás quitarlo, pero podrás hacer lo que quieras, exactamente cuando te apetezca. De todos modos ya eres la llave que me abre por dentro.

viernes, 25 de diciembre de 2015

¡Mejores lecturas del año 2015!

El año pasado sobre estas fechas me prometí leer al menos cincuenta libros pero ni siquiera eso ha sido posible por falta de tiempo y crisis lectoras. (Es super triste)
A pesar de haberme fallado, he leído muchos libros que si ahora están en esta lista es por haberme hecho sentir miles de emociones distintas y por tener alguna característica única, si bien su historia o sus autores (algunos de los cuales nuevos y oh, me casaría con ellos, valeno)
No puedo hacer una lista como dios manda, porque aunque todos me han gustado, no se pueden comparar los unos con los otros. Pero sí dos de estos libros se han colocado en mis favoritos de favoritísimos: Prohibido y Sueños de piedra.


Quería aprovechar esta entrada para sincerarme un poco conmigo misma.
Soy consciente de que he mejorado haciendo reseñas, si comparamos la primera con la última la estructura y la narración es mejor, pero muchas veces me resulta difícil expresar cómo me he sentido al leer un libro.
No me siento conforme con el resultado de las reseñas, pero me gustaría creer que con cada una que hago voy mejorando y quedándome con algo positivo que me sirva para mejorar el día de mañana.
También me gustaría tener más tiempo, al año que viene quizá no llegue tampoco a leer cincuenta libros, pero sí quisiera  leer más que este 2015 y poco a poco ir conociendo más libros y hacerme mejor lectora: leer más, más rápido y en menos tiempo.
Este año comencé con este blog, mi intención era tener un espacio para mí y mi afición a la lectura. No sabía si darme a conocer ni tampoco cómo hacerlo, pero quizá sea hora de hacerlo

La conclusión que saco a este año con el blog, es que me encanta hacer esto de vez en cuando, y si bien consigo seguidores o no, no importa, seguiré haciéndolo siempre que tenga tiempo y ganas.
¡Pasad una feliz navidad, un feliz año nuevo y unas felices vacaciones!

domingo, 18 de octubre de 2015

La mecánica del corazón (Frases 1/3)

-Tiene el corazón muy duro, creo que está congelado.
+Yo también tengo el corazón helado.


-No quiero que te falte ningún recuerdo
+No te preocupes por mí, tengo demasiados.


Pocas cosas han sucedido desde entonces, pero lo cierto es que vivo lleno de incertidumbre, cada día me hago más preguntas, y siento que necesito obtener algunas respuestas.
<<Love is dangerous for your tiny heart.>>


-Fue un día triste, un día en que no dejaba de llorar hasta que me di cuenta de que me reconfortaba beberme mis propias lágrimas.
+ Te pasas el tiempo curando a la gente, pero ahogas tus heridas en el alcohol de tus propias lágrimas.


El murmuro de las voces que se entremezclan me cautiva.
Se oye una música melancólica y algo maliciosa. Esa melodía me emociona, me produce sensaciones contradictorias, como cuando llueve y luce sol al mismo tiempo.
Baila como un pajarillo en equilibrio sobre tacones de aguja, andamios femeninos. Sus ojos son inmensos; uno puede perderse mientras escruta su interior.


No me importa ver borroso cuando canto y cuando beso, prefiero tener los ojos cerrados.
Oh, mi pequeño incendio, permítame mordisquear su ropa, desmenuzarla a buenas dentelladas, escupirlas como un confeti para besarla bajo una lluvia...
No veo más que fuego, con solo unos pasos puedo perderme a lo lejos, tan lejos en mi calle que no me atreva ya siquiera a mirar derecho a los ojos del cielo, no veo más que fuego.
Nos frotaremos el uno contra el otro hasta chamuscarnos el esqueleto, y cuando el reloj de mi corazón dé las doce en punto, arderemos, sin necesidad de abrir los ojos.


Me pregunto cómo unos ojos tan grandes y maravillosos pueden funcionar mal.
Intento mirarla a los ojos pero no puedo dejar de admirar su hermosa boca. No sospechaba que se pudiera pasar tanto tiempo observando una boca.
Me siento avergonzado. Al mismo tiempo rememoro las imágenes de la joven muchacha que canta sin gafas y mira el sol de frente. Y entonces ocurre: me enamoro. En el interior de mi reloj es el día más caluroso de la historia.
-Su rostro es hermoso, con esa sonrisa resplandeciente que provoca que uno quiera contemplarla mucho rato.

Algún día, es posible que tengas que pagar a un precio muy alto por todo el placer y la alegría que el amor provoca. Y cuanto más intensamente ames, más intenso será el dolor futuro.
Como mucho es posible que resista la intensidad del placer, pero no es lo bastante sólido para aguantar los pesares del amor.


¿Corro peligro de muerte? Tal vez, pero siento que mi vida peligra si no vuelvo a verla y, a mi edad, eso me parece aún más grave.

<<Love is dangerous for your tiny heart even in your dreams, so please dream softly.>>


Por frágil que sea mi reloj, la pequeña cantante se ha instalado cómodamente en él. Ha dejado sus pesadas maletas cargadas de yunques en cada rincón; sin embargo, jamás me había sentido tan ligero como desde que la conocí.

-¿Es tu corazón lo que hace tanto ruido?
+Sí.
-Estás enamorado de ella, ¿verdad?
Mi cerebro quiere decir <<No, no...>>, pero mi corazón, como siempre, tiene una relación más directa con mis labios.
+Sí, creo que estoy enamorado de ella.

Hace apenas unas horas, tenía a mi corazón por un navío capaz de romper las aguas de un océano enfurecido. Ya sabía que no era precisamente el más solido del mundo, pero creía en el poder de mi entusiasmo. Ardía en una alegría tan intensa ante la idea de reencontrar a la pequeña cantante que nada me habría podido detener.
Las penas amorosas pueden transformar a la gente en monstruos de tristeza.